domingo, 22 de octubre de 2017

INSOMNIO

"Han sido puntuales" "Tenemos que ver varias casas  más aparte de esta" "Pensaba que tendríamos más tiempo para poder hacer una buena visita" "No se preocupe. Muestrenos la casa con toda tranquilidad. La una cita que hemos concertado con una hora precisa es esta. Las otras si nos da tiempo vamos, sino cuando tengamos otro hueco" "Perfecto. No se van a arrepentir" "Un poco vieja quizás" "Doscientos años, pero completamente reformada hace cinco años, cuando decidimos alquilarla" "¿Este jardín es de la vivienda?" "Totalmente privado, y lo mejor es que no se han de hacer cargo del mantenimiento. El servicio de jardinería corre de cuenta del arrendador. De hecho ha insisitido en que no toquen nada" "Es raro, pero no costará. Está todo perfecto" "Cuidado con los escalones. Se han fijado en el porche. Los días de lluvia, si la temperatura lo permite podrán contemplar su jardín. A ver la llave. Mire esta llave grande es la de la puerta principal

viernes, 20 de octubre de 2017

MANDALA

"¿Me haces un dibujito de tu familia?" "¿Familia?" ""Sí, tu papá. tu  mamá y tu hermana" "Vale" La dejó tranquila. Los niños dan mejor información si se les deja solos. Era una niña encantadora. Cuatro años. Rebeca roja un poco corta, Falda de tablillas, calcetines y bailarinas negras. Sentada con el tronco muy inclinado sobre el pupitre. Los lapices muy apretados y el lateral de la lengua mordido a ratos. Le gustaba el lazo sobre su pelo anillado. La miraba desde lejos. Los niños no le gustaban, en genérico, aquella niña le encantaba. Sentía debilidad por los niños supervivientes de historias terribles. "¿Has terminado ya?" "sí seño.. María" "Eso es María. Ya quisiera yo ser tu seño" "Qué dibujo más bonito" Un dibujo gris. Un dibujo claro que confirmaba la denuncia. Abuso y malos tratos de quien se supone que te debe proteger incluso con su vida. Haría el informe. Un informe corto claro y detallado, una simple glosa de la confesión no verbal de la pequeña. Extendió la mano y le acarició los rizos. Elasticos. Se agachó y los olió. Le tendió la maño y la sacó a la habitación de al lado donde esperaba la asistente social. " ¿Nos veremos mañana Seño.. María? Jejeje" "Ahora me has querido engañar. Te he pillado" "Sí... María" "¿Me das un beso?" Se agachó y se dejó abrazar y besar. Aprovechó para olerla una vez más. "María mañana nos veremos en el juicio" "Sí. La cosa está clara. Pobre su hermana".
"Hola. María te he traído un regalo" "Sí. Me lo das luego, ahora voy a entrar a un sitio muy serio" "No. Tómalo ya. Es un... no sé como se llama. Pero tiene colores muy bonitos. Lo he coloreado para ´ti" "Es un mandala. Me encanta" "Mi hermana los coloreaba siempre. Cuando lloraba los miraba. Decía que se miraban de fuera adentro" "Sí. De fuera adentro. Para buscar la paz interior. tu hermana era una niña muy buena" "María la echo de menos. ¿Cuando podré volver a verla?" "...No lo sé. Es difícil. Luego hablamos. Muchas gracias por el mandala. Lo colgaré en el despacho de mi casa. Ahora nos vemos. Besitos"
El juez tomó declaración a los testigos. Llamó a la psicóloga al estrado. Le pidió si se ratificaba en su informe aun a sabiendas que era muy desfavorable para el reo. Con su traje de chaqueta su blusa, el pelo liso brillante miró al juez a los ojos y se ratificó. el reo se volvió la miró un instante con sus ojos azules. Frunció los labios. Un colaborador del abogado defensor entró en la sala. Le hizo un gesto al abogado. Pidio la venia al juez para volver a llamar al estrado a la madre de la niña desaparecida cuya hermana había corroborado los abusos. La mujer subió al estrado. Lloró. Desconsolada. El juez le dijo si necesitaba tiempo. Ella respiró. Miró a su marido. Dijo que no. Pidió disculpas al juez y a su marido porque había creído las mentiras inconscientes de su hija pequeña. La denuncia que ella había puesto al padre por malos tratos admitía ahora que no era falsa pero que no llegó a pegarle. El juez le mostró el dibujo de su hija pequeña. Ella dijo que era una niña. Siempre había tenido mucha imaginación. Lo habría inventado. Habría escuchado algo en la familia que la custodiaba hasta el resultado del juicio. La perito estaba escandalizada. El reo miraba al suelo. Se mordía los labios para disimular su sonrisa. Ella quiso hablar pero el juez no le dio la palabra. Desalojó la sala y se retiró a deliberar. Salió poco después. Lamentó que la principal testigo se hubiese desdicho de su declaración, pero sin esa tetifical de valora probatorio tenia que dejar en libertad condicional al reo con una multa por faltas. Lla niña pequeña, hermana de la desaparecida quedaría de nuevo bajo el amparo de la patria potestad de sus padres. La niña miró a la psicóloga. La psicologa la miró escandalizada cuando las manos sarmentosas, libres de las esposas de su padre se acercaron a la pequeña.

En casa lloró. Mucho. Sacó el mandala del portafolios y lo colgó en la pared de su despacho detrás de su silla.

Quince días después regresó tarde a casa. Le costó abrir la puerta. Había tomado algunas copas. Desde el juicio bebía más de lo que debía, no mucho pero sí más. Abrió la puerta. La cabeza le giraba. No podía ir al dormitorio. Si se acostaba el giro se haría vertiginoso. Se quitó los zapatos. Se descalzó para sentir el frío del suelo en los pies. Descansaría o pasaría toda la noche si era necesario en el sofá del despacho. Encendíó la luz. Se quitó la blusa. "Buenas noches señora forense" Aquella voz. Se giró. Apenas vio los ojos azules . Los dedos sarmentosos del juicio la golpearon. En el suelo se sentó sobre su cintura y con una mano le apretó el cuello mientras con la otra la manoseaba. No podía respirar. Los ojos se le congestionaban. No había pensado que pudiese acabar tan mal.Le golpeó con las manos sin éxito. La mano le aplastaba la garganta. Míró el mandala. De fuera adentro. Evocó a la niña tan pequeña, tan fragil tan hermosa, esa misma mano la rozó, la misma mano que violó mató e hizo desaparecer a su hermana. En la zona de penumbra de la luz apareció una figura. Una niña, el rostro amoratado, el cuello ennegrecido y los ojos saltones, el vestido en todo igual a la niña del dibujo, pero de doce años. Se acercó pudo ver sus ojos opacos enrasados en lágrimas y el mentón fruncido. Golpeó algo con el pie. Un roce. Un objeto quedó en contacto con sus dedos. A punto de perder el conocimiento, lanzó el abrecartas sobre el cuello del mal padre que calló desplomdo asfixiándose en su propia sangre. Antes de morir pudo mirar a su hija asesinada.

miércoles, 18 de octubre de 2017

ESE SEÑOR TAN IMPORTANTE

Caminaba con su maletín de un lugar a otro. No era un hombre de rutinas. El maletín, la chaqueta y a veces un sombrero. Los saludos justos y entraba a su despacho. Un despacho pequeño. El ordenador desplegado. Cuando lo sorprendían siempre tecleaba. Tic tac, tic tic tac. Con pinganillo unas veces y sin pinganillo otras. Siempre muy concentrado, circunspecto con ojillos alerta sin estar pendiente de nada. Un hombre ocupado. Desbordado por las tareas. Llamabas a su despacho. La respuesta se retrasaba. Abrías con cuidado y allí estaba él con los auriculares. Mirando a la pantalla del ordenador. Se apartaba los auriculares, guiñaba los ojos y te decía que estaba en una videoconferencia. Te disculpabas y salías un poco avergonzado. Poco después salía. Con la chaqueta. Apurado. Te miraba. Tengo que ir a una reunión. Llego tarde. Adios. Ya se había dado la vuelta. La puerta se cerraba a su espalda. Dos o tres días después regresaba. al día siguiente venía a media mañana acelerado. Sin saludar. De nuevo a la puerta. Salía olor a cafe. Salía. TE llamaba. Oye. cuando puedas pásate por el despacho que hablemos. Llamabas. Toc toc. Sin respuesta. Pasabas. Estaba concentrado en la pantalla. Un momento que termino estos informes. ¿Vuelvo después? Son cinco minutos. Todo el mundo quiere informes. Diez minutos después de silencio. Una mesa desordenada. Alguna medalla y algún otro premio poco relevante. Fotos oficiales de grupo con él en el centro. Te miraba, sonreía con una sonrisa plana. Que mañana no voy a venir. Estate pendiente de todo. Claro. No te preocupes. ¿Algo más? No gracias. DEspués salía apresurado. Me voy que llego tarde al juzgado. Adiós. sin respuesta. Más de diez años. DEtrás del ordenador. Debajo de los auriculares. diez años productivos en que los títulos, los cargos del final de su e-mail iban añadiéndose sin cesar tomando el aspecto antes de llegar al cuerpo del mensaje del texto del principop de Stars War. Cada vez más títulos. Cada vez más ausencias. CAda vez más salidas. Informes. Conferencias. El maldito trabajo on line. No sabía como podía mantenerse tan estresado horas y horas detrás del ordenador. Sin hablar con nadie que fuese a través de la pantalla o el micrófono, sin escuchar más palabras que a través de los auriculares. No lo envidiaba, por más títulos que acumulase en sus correos. Tantos que serían la envidia del pecho de un general de la antigua URSS. Y eso que su llegada siempre fue un misterio. Del anonimato a las estrellas, del suelo a las galaxias y la vía láctea sin que nadie supiese que tuviese el carnet de piloto, pero allí estaba, laureado, escuchado citado a foros cada vez  más elevados como experto en materias que no tenía tiempo de tratar. Llegó. Habladno lento. hablando despacio. Oyendo a todos. Escuchando lo que le interesaba. Un día todo estalló. Pero para cuando lo hizo, algunos contaban que habían visto su sombra por algún rincón de los despachos, y no con una certeza absoluta. Y se fue. Un día igual que llegó se fue. Desapareció. sin ruido. Oyendo sin escuchar se fue. Me voy a otra galaxia en esta mi labor está hecha. Y desapareció. Voló. Una cortina de humo. Adiós. Y el despacho tan pequeño para un hombre tan grande quedó vacío. Y se tomó posesión del espacio. El ordenador. Se sentó en el sillón que había sido de su jefe. Pulsó el ordenador. Deslizó la flechita al icono del Mozilla. Lo siento hay algo embarazoso no hay conexión a internet. REvisó la conexión hdmi, el cable se introducía en la roza de plástico. Pero internet no funcionaba. No entendía qué podía haberse averiado. Su jefe tenía una buena señal que le permitía conferencias, mensajes,video llamadas y reuniones con Skipe. Subió el técnico. Siguió la roza. y encontró el final del cable en un angulo ciego. LO miró y aseveró sin dudar que ese cable nunca había estado conectado. No podía entenderlo. Tenía el teléfono del antiguo jefe. Lo llamó. Le dijo que cómo accedía a internet si el ordenador no estaba conectado y el wifi no llegaba. Como nuevo jefe tenía tambien que celebrar videoconferencias y reuniones on line. El antiguo se rió. MUy suave. Casi sin reir. Un ji ji ji. Le pareció una burla y colgó. Tocaron a la pueta. Tardó en contestar. A la derecha en un cajón estaba el pinganillo. Se lo puso. Cuando escuchó que la puerta chirriaba comenzó a teclear, aunque en la pantalla no se veían más que las ventanas del menú de inicio. Se abrió la puerta. Se asomó un adjunto joven. Tecleó. Tic tac tic tac. Miró la pantalla impoluta. Le pidió que esperase y lo tuvo así diez minutos. Después lo invitó a hablar. Lo oyó pero no lo escuchó. Asintió muy suave. Le dijo que esperase que había terminado la videoconferencia, ahora tenía que terminar unos informes y después se marcharía a una reunión, al día siguiente tenía que hacerse cargo de la organización porque él iba a estar fuera. Se quitó la bata. Salío del despacho y sin despedirse se marchó.

lunes, 16 de octubre de 2017

EL GATO

¿Un gato o un perro?. Una mascota. Llegar a casa y sentir algo de calor. Revestir el piso de pinceladas de hogar. Un perro: fidelidad compañía, afecto y dependencia, sumisión. Un gato: Gallardía, independencia, afecto distante. Pero un perro debe salir a pasear, y ella a veces llegaba a casa muy cansada, o  le apetecía salir hasta la madrugada en lugar de pasear al animal. Un gato se apaña solo. Si quiere salir sale, si se quiere quedar se queda. Un gato. Era una decisión firme. No le seducía comprar un animal.Una adopción de una gato sin familia, pero pasó por una tienda. Un siamés. De ojos grises claros. La miró a través de la mampara de cristal.Le mantuvo la mirada.Siguió. Se volvió y el gato la volvió a mirar. Aunque el cristal no trasmitía sonidos vió el gesto de su maullido. Entró emocionada, tanto que no pudo rebajar . Compró además un transportin y pienso. Desde el principio se adaptó a su terrario. Se pulió las uñas en la columna de cuerda. Cuando llegaba a casa cansada el gato aparecía por el salón. Se sentaba junto a ella y la miraba continuamente. Cuando se acostaba se acercaba sigiloso y se posaba a los pies de la cama. Era una sensación familiar. Unas semanas después llegó a casa cansada. Se fue directa a la cocina a preparar un sandwich. Cuando regresó el gato estaba tumbado en su butaca favorita. Intentó sentarse en ella. Pero el gato no se movió,le mostró los incisivos y  maulló amenazante. La miró. Con la mirada fija de la tienda que ahora le pareció fría. Se puso en el sofá . Cenó despacio sin perderse de vista mutuamente. Ese fin de semana organizó una cena con amigos. cuando llegó el gato estaba tumbado en la butaca. Lo echó. El gato protestó y le lanzó un zarpazo que no la alcanzó. Enfadada le cogió la piel del lomo y lo echó a la galería donde tenía su terrario. No se erizó. Se quedó quieto sentado y la miro con atención. Preparó la cena. Sus amigos llegaron. Comieron y bebieron. Pusieron una serie. En la penumbra y el cansancio, una de sus invitadas se perdió con sigilo en la casa, unos instantes después la siguió otro de los invitados. Los otros sonrieron. Diez minutos después los dos amantes clandestinos empezaron a gritar y salieron corriendo desnudos al salón donde estaban sus amigos. El sangraba por la espalda donde se seguían de arriba abajo las marcas de las garras. Ella tenía un desgarro en el pecho izquuerdo. La dueña se levantó. Entró en su habitación. En la oscuridad vio el reflejo de los ojos del gato. Encendió la luz. La cubierta de la cama estaba manchada de sangre. Colgando de un colmillo un trozo de piel. La miró. Desafiante. quiso darle un manotazo. Sintió el escozor de las garras que desgarraron la piel de su mano. Extendió la otra lo cogió del pellejo de la espada. Cerró la ventana por la que había salido de la galería y lo volvió a encerrar. Regresó al salón. Sus amigos se habían vestido. Estaban en pie. Se marchaban. Ella se disculpó y ellos le dijeron que no se preocupase. Se quedó sola y lloró. REcogió y cada vez que se acercaba a la puerta de cristal el gato la miraba. Cambió la colcha manchada. No se atrevió a dormir en la habitación aunque comprobó que la ventana estaba cerrada. Se llevó una manta y se acostó en el sofá. No soportaba el silencio. Puso la teletienda.. Entre sartenes se durmió. La despertó un maullido . Sintió frente a su rostro el aliento del gato. La miraba fijo. cuando despertó le lanzó un zarpazo al ojo. Le rasgó el párpado.Temía aquel animal, pero lo odiaba. Quiso cogerle el cuello, aplastar a un ser débil. El gato saltó al otro sillón. Se levantó deprisa. La manta se le enredó entre las piernas. Se trastabilló de espaldas y se golpeó la nuca con la mesa de travertino.
Tres días después sus amigos extrañaron su falta y la ausencia de respuesta a sus llamadas. De la puerta salía ya el hedor de un cuerpo en descomposición. Llamaron a la policía. La encontraron morada e hinchada en el salón. en la galería el pobre gato ya sin alimento y agua en un día tan caluroso. A ella la incineraron. El gato lo pusieron en adopoción en la web de una protectora. Una familia con niños pequeños lo adoptó. El gato miró a la niña más pequeña encantado de conocer a su tercera familia.

domingo, 15 de octubre de 2017

SAN ESTEBAN Anemia 4 ª temporada 9 ª entrega

A un vampiro le gusta la discreción. Vlad era especialmente discreto. Incluso en los tiempos en los que   estableció más contactos con los humanos. Necesitaba que respetasen su secreto. "La cazaavampiros de Beniaján le había hecho llegar una convocatoria el sábado 14 de octubre a las 12 de la noche en el Palacio de San Esteban. Firmaba el presidente de la Comunidad de Murcia. Podría no haber ido, pero los humanos son persistentes y rencorosos. No le apetecía tener a las fuerzs del orden detrás suyo. suficiente tenía con los cazavampiros. Se posó en el tejado. Sopesó para evitar una encenrrona. Se descolgó por la fachada y se coló en una dependencia a oscuras con un hombre joven con barba detrás de la mesa. Le esperaba "Buenas noches" "Bu..enas noches. Me ha asustado usted" "Es usted quien me ha convocado. ¿López Miras?" "Sí. soy yo" "Supongo que será por algo de lo del AVE y el famosos muro" "No . No es ese el asunto" "Le advierto que a mi que haya gente en calles oscuras por la noche de fiesta o manifestándose me encanta. Me facilita la cena. Aunque el ave y las carreteras iluminadas acaban con la huerta y la huerta también me gusta." "No es eso. Tamposo soy exactamente yo quien le ha convocado" "¿quien entonces?" "El presidente" "El presidente es usted" "Buenash nochesh señor vampiro" DE la butaca de la esquina en una oscuridad completa se levantó un hombre tan alto como Vlad con barba poco arreglada canosa. "Supongo que me conocerá. Soy Mariano Rajoy" "Hombre. El que me faltaba por conocer. Hace poco estuve en la Generalitat" "Ese esh el motivo de mi visita" "Le advierto que no llegamos a nada" "Lo sé. Es por eso que quiero agradecerle su actitud patriótica" "No fue patriótica. Simplemente no me apeteció. Yo tengo mis reglas. Tengo poder. Lo manejo a mi antojo" "Insishto que le agradezco. Una fuerza de mosos de escuadra chupasangress habría sido un problema. Por cierto. El señor Trump le va a mandar llamar en unosh días a ese respecto. Fue Donald quien nos dio la informacion sobre su entereza al resisitirse a las ofertas de esosh catalanesh sediciosos. Le habríamos propuesto para la gran cruz de isabel la católica por su servicio a Eshpaña, pero por motivos obviosh no creo que le haga mucha ilusión" "Mucha mucha no. Puede meterse esa cruz por el..." "Eshpere. Eshpere. No se apresure. sólo para eso no me habría desplazado en secreto a Murcia, con tanta gente levantishca con lo del dichoso muro. Creo que es usted fan de la señora Anna Gabriel que por cierto tiene sangre de esta tierra" "Me ponía mucho, pero estuve en su cama y de cerca pierde" "Lo suponía. Je je" "Y la señora Arrimadas" "La escuché el otro día. En un programa nocturno. Me pareció un gran discurso. Eso sí que me interesa, una mujer inteligente, con liderazgo, y algo más que hermosa. Esa sí es un buen bocado" "Esh ushted un pícaro incorregible. Je je" "Es mi alimento" "Por concretar. Sabía que no quería usted la cruz, que el dinero no le interesa. Es la primera vez que nos ocurre, no tocar a alguien con la vanidad o el dinero. NO esh usted político. je je" "Lo fui. Pero de otro talante" "Ja ja . ahí ha eshtado ushted rápido. Le he traído un obsequio. Tenga" "¿Qué es esto?" "Fotos. Planos. Horarios" "Todash lash rutinash de Anna Gabriel e Inés Arrimadas. Anna ya me ha dicho que no le interesa. quizásh la otra mujer sí" "No entiendo" "Si cualquiera de esas dos señoras tuviese una indisposición por un poquito de anemia. Sin llegar a la muerte por supueshto. Hay personash que le quedarían muy agradecidash" "Lo de la Gabriel lo entiendo. Pero ¿Arrimada después de su discurso?" "Ushted ha sido político. Ahora no empalamos. Je je. Pero tenemosh que tomar decisionesh" "Pero a usted le da igual que yo chupe la sangre o no a esa mujer" "NO soy yo el másh interesado ni nadie de mi partido. Yo soy en realidad el recadero de dos muchachosh mucho más hermososh que yo cada uno de su partido rojo o naranja. Política en la política señor Tepesh . Ha perdido usted memoria. Me tengo que marchar. La semana va a ser movida. La sangre de esa mujer tiene toques muy interesantes" A Vlad se le hacía la boca agua desde que la escuchó. Suspiraba por sorber su cuello. NO le gustaba que le empujaran. Pero el deseo era enorme."Señor Tepesh. No dice usted nada. ¿Quiere usted una chupadita?" "¿Por quien me toma?" "Je je . Era broma. Buen provecho. O bon profit como se dice ahora je je"

sábado, 14 de octubre de 2017

EL PERRO

Están arañando la puerta. Trata de abstraerse, pero siguen raspando suavemente. De forma rítmica. Raspan y paran. Es más complicadio olvidarse. Está cansada. La han pillado en el momento justo en que ha llegado de trabajar, tiene hambre pero está tan cansada que no sabe si le apetece más descansar o comer. Justo en el momento en que la balanza se había decantado por el descanso han comenzado  los ruidos. Sale descalza. Abre la puerta. No hay nadie. Mira al suelo y sí hay algo. Un perrom, un bichón . Está sentado. La mira con los ojos negros profundos. Mueve el rabo hacia los lados. Agita el felpudo de su cola. "¿Te has perdido?" El perro permance apoyado. "Pasa" El perro la sigue. "¿Tienes hambre? toma un poco de pavo frío. Qué rápido comes. Ten un poco de agua. Me gustaría saber tu nombre. No me lo vas a decir. Te llamaré Peluchín. si no te reclama nadie no te preocupes vivirás conmigo" SE agacha y el perro le lame los dedos. Es una sensación de humedad cálida agradable. Suena el timbre. Ahora tiene hambre. le gustaría cocerse un poco de pasta. Son casi las cinco y no ha comido. Por la mirilla ve un hombre calvo con barba. No le suena la cara. Vuelve a llamar. Se le nota que le ha incomodado que miren por la pequeña lente sin abrir. Llama una vez más. " Un momento. Ya abro" A sus espalda ve el hocico del perro husmeando.  Agacha el rabo entre las piernas y desaparece en la cocina. "Buenas tardes señor . ¿qué desea?" Detrás del hombre a un par de metros apoyado en el hierro de la barandilla de la escalera un niño con el pelo muy rapadao, con las piernas cruzadas y girandolas. Mira de reojo malencarado arqueando las cejas. Los ojos húmedos de rabia. Se chupa el dedo gordo. "No habrá visto un perro blanco por aquí. Un cachorro lanudo. El niño estaba jugando con él y se ha escapado" El niño la mira enfadado. No para de mover el pie. "No . Yo estaba en casa descansando. he llegado hace un rato de trabajar" "Mi hijo insite en que estaba jugando y se ha dirigido a esta puerta" El niño la mira inquisitivo. Tiene los ojos negros como los del perro, pero sin un rastro de bondad. Una mirada inquisitiva y amenazante. "No. Estaba acostada. Y no" El hombre se vuelve al crío "La señora dice que el perro no está aquí" El niño agacha la cabeza frunce los labios. Da un patada contra el suelo y agita la cabeza a derecha e izquierda negando. "Vamonos a casa" Ella teme que el perro pueda salir, pero habría salido antes a buscar a sus amos. No se lo va a a entregar. Pero si son vecinos nuevos tampoco podrá ocultarlo mucho tiempo."¿Son ustedes nuevos en el bloque?" "sólo estaremos unos días. Estamos de paso en la ciudad, apenas un par de días. Mañana nos vamos" "Papá ¿y mi perrito?. Quiero jugar con él. Tengo que ponerle los pendientes" "Al diablo con tu perrito. Si se ha escapado que tenga suerte. Lo más probable es que lo haya atropellado un coche. Una molestia menos en casa. Andando. Buenas tardes"  Se le ha pasado el hambre, pero calienta un poco de agua y hierve pasta de cocción rápida , un poco de tomate y un poco de queso rayado. El perro se acerca a sus pies y se tumba. Le mira puntos rojos y negros en las orejas. Tiene las orejas perforadas en varios puntos. Algunos hematomas en la piel rosada del lomo "Pobrecito. Pobrecito"  Se gira y le ofrece el vientre rossado a su nueva dueña "Tendrás que aguantar hasta mañana sin salir. Te quedarás en la habitación del fondo. Si ladras no te deben oír. Pasado iremos al veterinario. Cuando deja de acariciarle el vientre abre las cuatro patas en equis y apoya el hocico en el suelo. "Pobre"

viernes, 13 de octubre de 2017

CODEINA

"Diiime" "¿Digestivo de guardia?" "Sí. Al preso de la 200 no le cede el dolor" "¿Lleva nolotil?" "Programado. Y le hemos adelantado la dosis siguiente" "¿Paracetamol?" "También se lo hemos puesto. Está retorciéndose de dolor" "Bajo y lo veo"

"Buenas noches. ¿Qué te pasa?" "Doctor.El vientre. Me duele mucho" "Tus análisis están bien. La tripa está blanda. ¿Fumas maría?" "Doctor estoy en prisión" "¿Fumas maría?" "No doctor mire los análisis" "Bueno te pondré algo pinchado" "Doctor prefiero por boca" "Lo intento. ¿Eres estreñido?" "NO doctor. Voy como un reloj" "Ahora te pasan una pastilla" Sale de la celda. Sale del módulo de presos. SE acerca al control de enfermería. "¿TEnéis codeína?Le damos una ahora por favor. Lo pongo en su tratamiento y ya se lo dejo programado"

"Dime" "Soy yo de nuevo. El mismo preso se sigue retorciendo por el suelo" "Ponle  un placebo por la vena" "Ya lo he hecho y me ha dicho que no quiere nada intravenoso. Que lo que le pongamos que lo hagamos oral" "Son las cuatro de la madrugada. Bajo a verlo"

"¿Qué le pasa ahora?" "Doctor el dolor no se me quita. No quiero molestar. Pero me reviento por dentro" "Veamos. Le duele esto" "No doctor. me duele por dentro aunque no me toque" "Le pondremos morfina. así descansara, Por la vena nada doctor. Ya me he metido yo muchas cosas. Por favor por boca. Lo de antes me ha venido bien pero me ha durado poco. Yo creo que si lo tomo otra vez esta me vendrá bien" "De acuerdo. Ahora le traen otro comprimido"

Tres días después hizo una nueva guardia.

"Digame" "Digestivo" "Sí" "El preso de la doscientos se retuerce de dolor" "Otras noches se le ha mejorado con codeína" "Bajo a verlo" Entra y el hombre está en el suelo retorciéndose "Menos mal que ha venido doctor. Deme una pastillica más que me muero. Que me muero" "Acuéstese. No puedo. Lo que tenga que hacer hágamelo aquí" "la barriga la tienes blanda y el pulso está bien" "¿EStás nervioso?" "Porque me duele doctor" "Ahora te pasan una codeina" "Que bueno que es usted doctor" Sale al control de enfermería." Me temo que dentro de un rato volverá a llamar. Si las constantes están bien y no tiene fiebre le dais otro comprimido. Lo dejo prescrito" "Vale doctor"

Dos semanaa después volvió de nuevo de guardia

"Dime" "Digestivo. Tenemos un preso que tiene dolor" "Bajo" antes de entrar al módulo mira la historia. "Este paciente está ingresado a psiquiatría" "Ah. Pero hace una semana lo tuvisteis vosotros ingresado" "paso a verlo de todos modos" Llama al guardia que abre la puerta de seguridad. entra a la celda "Hombre tú de nuevo por aquí" "Hola doctor. Tengo dolor" "¿Qué quieres? Unas pastillicas de codeína" "No doctor. Me duele mucho pongame algo por la vena"Levanta los brazos y le muestra las dos muñecas vendadas con algo de sangre que rezuma por una de ellas. "Ahora no es la barriga" "No doctor. Las venas" "Por qué te las has cortado" ·"La prisión doctor. Son muchos años..." "Ya" "Hice un encargo y a quien se lo hice murió. De sobredosis" "¿Un encargo?" "Llegó un compañero de Cádiz que dibujaba de puta madre. Le dabas la cara de una paya y en un folio te dibujaba el cuerpo entero de una tía en pelotas. Tantos años doctor. La prisión. Ya ni la familia viene a verte. Yo tenía novia. Ahora sólo tengo la foto de su cara. El tío me iba  a hacer un cuerpo completo en pelotas. A falta de pan..." "Y por eso te cortas las venas" "El tío era un puto yonkarra, se metía todo lo de todos y el hijo de puta se muere de sobredosis después de haberle dado veinte de las veinticinco pastillas de codeína que me había pedido para el trabajo. Dos semanas de ingreso, de ocultar las pastillas debajo de la lengua y guardarlas pa na.El tío se muere sin darme mi paya" "Y te cortas las venas" "Me las corto y me las volvería a cortar" "Pero te duele" "Sí, pero pongame algo por la vena que es más rápido" "Por la vena" "Ya no le molesto más" "En vena. De acuerdo"